Posted by on 2 Sep, 2015 in bienestar, cuerpo, hidroterapia de colon, organismo, salud, terapia | 0 comentarios

Ha sido solo recientemente cuando hemos empezado a comprender la importancia de la flora intestinal en la salud humana y las enfermedades. Entre otras cosas, esta flora promueve la función gastrointestinal normal, ofrece protección ante infecciones, regula el metabolismo y comprende más del 75% de nuestro sistema inmunológico.

Una flora intestinal desregulada se vincula a todo tipo de enfermedades que van desde el autismo y la depresión hasta condiciones autoinmunes como la enfermedad de Hashimoto, enfermedad inflamatoria intestinal y diabetes de tipo I. Asimismo, se ha demostrado que la flora juega un papel muy importante en temas de obesidad.

La composición de los organismos que viven en nuestros intestinos determina en cierta forma cómo nuestro cuerpo almacena los alimentos consumidos, la facilidad o dificultad para perder peso y el funcionamiento de nuestro metabolismo.

En particular, la flora del colon es muy importante para la salud. El crecimiento y metabolismo de muchas especies bacterianas que habitan en el intestino grueso dependen principalmente de los sustratos que tienen a su disposición, la mayoría de los cuales provienen de nuestra dieta. Esto ha llevado en ocasiones a intentos de modificar la estructura y las actividades metabólicas de la comunidad a través de dieta sin el uso de probióticos y prebióticos. Vamos a analizarlos más en profundidad.

¿Qué son los probióticos y para qué sirven exactamente?

Los probióticos son suplementos alimenticios microbianos vivos. Los más conocidos son las bacterias ácido lácticas y bífidobacterias, las cuales encontramos habitualmente en yogures y otros productos lácteos. Estos organismos no son patógenos ni tóxicos, retienen viabilidad durante el almacenamiento y sobreviven el paso a través del estómago y el intestino delgado.

Los probióticos son, en definitiva, una bacteria que ayuda a mantener el equilibrio natural de los organismos (microflora) de los intestinos. El tracto digestivo humano normal contiene alrededor de 400 tipos de bacterias probióticas que reducen el crecimiento de bacterias dañinas y promueven un sistema digestivo saludable. Como hemos observado anteriormente, la mayoría de los probióticos los encontramos en los yogures y productos lácteos, pero también en la levadura y en suplementos dietéticos específicos.

Algunos probióticos pueden ser útiles para tratar problemas del estómago y los intestinos. Muchas personas utilizan los probióticos para prevenir la diarrea, gases y calambres provocados por los antibióticos. Los antibióticos matan bacterias beneficiosas junto a las bacterias que provocan las infecciones. Así pues, una reducción considerable de bacterias beneficiosas puede  conducir a problemas digestivos, infecciones urinarias, hongos vaginales y otros síntomas como la diarrea.

¿Y los prebióticos?

Los prebióticos son ingredientes no digeribles de la comida que selectivamente estimulan el crecimiento y/o las actividades de los lactobacilos o las bífidobacterias del colon, mejorando de esta manera la salud. Los prebióticos funcionan a modo de nutrientes o alimento para los probióticos que colonizan tu cuerpo. Es decir, son el alimento de las bacterias beneficiosas.

Los prebióticos son difíciles de digerir y se metabolizan a través de los probióticos. Existen una serie de prebióticos en aditivos de la comida, como la oligofructosa. Pero algunos alimentos naturales los contienen de por sí: ajo, cebolla, leche, plátano, trigo, avena, alcachofa, espárragos, puerros o achicoria, por ejemplo.

Cómo mantener una buena flora intestinal

El primer paso para mantener un intestino sano es evitar en medida de lo posible los antibióticos, dietas ricas en hidratos de carbono, azúcar y comida procesada, dietas bajas en fibra,  toxinas dietéticas como los aceites de trigo, estrés e infecciones crónicas.  Pero es evidente que no siempre es posible, ya que no siempre dependen de nosotros el estrés o las infecciones. Sin embargo, hay unos consejos que se pueden seguir para restaurar nuestra flora intestinal:

  • Eliminar todas las toxinas alimenticias de la dieta
  • Comer mucha fibra fermentable
  • Tomar probiótico de calidad
  • Tratar cualquier tipo de patógeno (como por ejemplo, parásitos)
  • Tomar medidas para controlar los niveles de estrés

Es posible manipular la composición microbiótica intestinal tanto en bebés como en adultos a través de suplementos dietéticos. En Salud Euskadi recomendamos un tipo de alimentación integral, variada y equilibrada. Un tipo de dieta con alimentación dividida en siete grupos que se ha de ingerir de forma organizada. Si quieres saber más, contacta con nosotros en nuestro centro de salud en Bilbao.